Las respuestas están escritas sin adornos: si algo tiene un límite, lo dice. Preferimos que lo sepas antes de contratar y no después.
Se avisa a todos los contactos de emergencia que registraste, al mismo tiempo y por todos los medios disponibles. No tienes que marcar, ni buscar el teléfono, ni explicar nada. Además, el aviso queda registrado con la hora y el lugar.
Lo que también debes saber: Cuidadora no sustituye la atención médica de urgencia. Ante una emergencia médica, llama al 911. Nosotros avisamos a tu familia; el 911 es quien atiende la emergencia.
El botón sigue funcionando. Usamos radio propia —la misma tecnología que usan los equipos de rescate— con un alcance de hasta 12 kilómetros, además del internet. Si el cable o el WiFi fallan, el aviso sale igual por radio.
La única condición real: el equipo debe estar dentro del alcance de un nodo Cuidadora. Al instalar verificamos la señal y te decimos con claridad hasta dónde llega en tu domicilio.
Son tres y todas incluyen el botón de pánico, porque es lo esencial y no lo dejamos fuera del plan más económico. La Básica ($399 MXN al mes) es el botón de pánico con su red de aviso. La Premium ($749) suma el monitoreo de signos vitales con banda o sensor, el panel de la familia, los audiolibros, la ejercitación en casa, la orientación de alimentación y el acompañamiento del ánimo. La Premier ($1,290) suma la coordinación de citas médicas y de laboratorio y la cuenta de correo del socio.
Puedes empezar en la Básica y subir cuando quieras: tu servicio de pánico no se interrumpe al cambiar de plan. Los importes están en pesos mexicanos (MXN) y el IVA está por confirmar: falta definir si lo incluyen. Te lo decimos por escrito antes de cualquier cargo.
Sí. El cargo es mensual y se cobra por adelantado. Si cancelas, el servicio continúa hasta el final del periodo que ya pagaste, y no se te cobra nada más.
No hay contrato forzoso ni penalización por cancelar.
Sólo publicamos aparatos que ya probamos con Cuidadora. Si está en el catálogo, se conecta y su dato llega al panel de la familia. No vendemos aparatos genéricos que después no se conectan con nada.
Antes de comprar pregúntanos sin compromiso: si un equipo que ya tienes sirve, te lo decimos. Y si no sirve, también.
El pedido va directo al distribuidor autorizado y llega a tu domicilio en un plazo máximo de dos semanas, con número de guía para rastrearlo.
La garantía y el soporte técnico del aparato corresponden al fabricante o a su distribuidor, que es quien conoce el equipo y puede repararlo o reponerlo. Lo que Cuidadora garantiza es que el aparato se conecte, mida y transmita bien con nuestra aplicación; si eso falla, lo resolvemos nosotros.
Tus datos se guardan en servidores propios con cifrado. No los vendemos ni los rentamos. Sólo los compartimos con un médico cuando tú lo autorizas, o si una autoridad competente lo requiere por ley.
Puedes pedir saber qué tenemos, corregirlo, cancelarlo u oponerte a su uso en cualquier momento, escribiendo a [email protected]. Si la persona cuidada no puede pedirlo por sí misma, quien la represente legalmente puede hacerlo.
No. Cuidadora avisa, acompaña y da seguimiento. No diagnostica ni receta.
Por eso, cuando una lectura sale del rango normal, te decimos exactamente eso —«salió del rango»— y no «tiene tal cosa». El diagnóstico es del médico, y así debe quedarse.
Un teléfono con WhatsApp y la dirección donde vive la persona a cuidar. El alta se llena en dos minutos y no se cobra nada en ese paso: primero te contactamos, te explicamos el plan por escrito y después autorizas el cargo.
En la visita de instalación configuramos los equipos con la persona presente y verificamos que todo funcione antes de darlo por entregado.